Querid@s tod@s: hoy quiero contaros dos historias, una es muy divertida ahora que pasó el tiempo, la otra prefiero que cada cual saque su conclusión. Empezaré con la "diver" para que os podáis reir conmigo.
En abril de hace 5 años se cumplió el 25 aniversario de mi boda con mi adorado Eduardo, una queridísima amiga con el fin de sorprenderme encargó un dedal de mis bodas de plata y cuando fue a por él, se dio cuenta que no se correspondía con las fechas, le tenían el de las bodas de coral (30 aniversario), me dijo que lo sentía pero que me lo guardara para cuando llegara ese día, creedme si os digo que me entró un gran escalofrío e instintivamente dije mirando el dedal: Pues no quiero verte mas hasta dentro de 5 años... pensé y pensé dónde sería el lugar para no encontrarlo ni por confusión y claro que lo guardé, llegó Abril y llegó el 30 aniversario pero... Granada no encontró el dedal, cansada de buscar y pensar decidí que lo habría tirado, el otro día me llegó una rafaga de memoria jejejeje y lo encontré, me siento feliz de tenerlo y de poder contar la historia.
En algún momento pasé mucho miedo, creí que este día no llegaría, pero aquí estamos los dos afortunadamente. Gracias querida amiga por ser tan positiva y decir que lo celebraríamos, también me siento orgullosa de seguir contando con tu cariño y de que tú también superases el obstáculo que se cruzó en tu camino.
Ahora os enseño la foto y sigo con la otra historia.
Mi rosario
Tod@s o la mayoría conocéis como llegué a este mundo dedalero en Internet, conocí muchas personas y me siento orgullosa de poder decir que encontré grandes amig@s que ahora son parte de mi familia, pese a la distancia. Con muchos de vosotr@s nos conocimos, nos besamos, compartimos unos días y seguimos alimentando el cariño.
Aquí llega la narración de algo que os parecerá increíble pero me pasó a mí, una de las personas a las que más unida y cercana me sentía, después de algún tiempo de amistad muy bonita, me mandó un Rosario de Roma bendecido por el Papa para mí y para mi madre, super contenta se lo di a mi madre y muy emocionada lo guardó, a los tres años o más recibí una llamada, nada extraña por otra parte pues cada día teníamos contacto y algunos días varias veces, cual no sería mi sorpresa cuando me dijo que por favor le mandase el Rosario, cada día me sobrecojo al pensarlo.
Mi madre se sintió muy dolida y no quería, todos me decían que no lo mandase, yo decidí mandarlo y alguien me dijo que me traería disgustos grandes, yo no soy supersticiosa, sólo que a los pocos días empezaron a pasar cosas graves que me hicieron relacionarlo con el maleficio del Rosario, por llamarlo de alguna forma, me quedé sin Rosario, con muy malas vibraciones y perdí una ¿amiga? Creo que no, que una amiga no hace eso, y encima fue la ofendida por que me negué en rotundo a que me mandase para mi madre otro de no quiero recordar qué sitio.
Esto lo guarde para mí, me quitó el sueño por mucho tiempo, no digo ni diré el nombre para no perjudicar a nadie, ella sabe que lo hizo y yo tengo las pruebas guardadas con dolor, sólo una gran amiga a la que adoro le pone nota de humor, en una ocasión su madre le dio un rosario para mí y cuando le parece me dice canturreando aquella canción de Mª Dolores pradera (devuélveme el rosario de mi madre y quédate con todo lo demás...), de esto pasaron ya mas de 3 años y justo en esa fecha he tenido la gran satisfacción de que mi querido sobrino Antonio, que fue a Roma con su clase, me trajo un Rosario precioso y para que no me quedaran dudas y como veréis en las fotos, del Vaticano y bendecido.
No sé si las cosas se arreglarán un poco en temas de salud, por el momento estamos en calma, Gracias Antonio.
Ahora me despido con muchos besos y os enseño las fotos.